Ilustración conceptual del magnesio y su función en el sistema nervioso, muscular y óseo.

Magnesio: cómo elegir el tipo adecuado y cuándo suplementar

Written by: Nazira Docmac Castro

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Rol del magnesio en el organismo

El magnesio es uno de los micronutrientes más importantes para el cuerpo humano, participa en numerosas vías fisiológicas y es esencial para el mantenimiento del funcionamiento normal de células y órganos.


Debido a su relevancia, es el cuarto mineral más abundante en nuestro organismo. El 99% del magnesio corporal total está localizado en el compartimiento intracelular y de este, el 60% se encuentra en los huesos, el 20% en los músculos y un 20% en otros tejidos.


Es clave para la transferencia de grupos fosfato, todas las reacciones que requieren ATP y cada paso relacionado con la replicación y trascripción del ADN y la traducción del ARN mensajero.


También participa en la transferencia, almacenamiento y utilización de energía, regulando y catalizando más de 300 sistemas enzimáticos, desde la función cerebral y la estabilidad del estado de ánimo hasta la fisiología ósea.


El magnesio es fundamental para mantener la función muscular y el sistema nervioso , las propiedades eléctricas cardíacas y para apoyar el sistema inmunitario , además de regular el metabolismo de la glucosa y la insulina.

¿Es común el déficit de magnesio?

El tracto gastrointestinal, los huesos y los riñones son los principales reguladores de la homeostasis del magnesio; sin embargo, a pesar de la presencia de este complejo sistema, varias condiciones fisiológicas y patológicas pueden conducir a una deficiencia de magnesio en la población general.

Factores que pueden afectar la absorción y los niveles de magnesio

  • La malabsorción, por ejemplo, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca, resección intestinal, cirugía bariátrica, etc.

  • El uso prolongado de algunos medicamentos como diuréticos, inhibidores de la bomba de protones , antibióticos, quimioterapéuticos, corticosteroides , antiácidos e insulina.

  • Un tránsito intestinal acelerado por abuso de laxantes, diarrea o vómitos.

  • La sudoración excesiva o la hiperhidrosis.

  • La modificación de las vías hormonales que regulan la absorción de nutrientes, por ejemplo en situaciones de obesidad, síndrome de ovario poliquístico , diabetes tipo II, síndrome metabólico o inflamación sistémica.

  • La ingesta inadecuada por desnutrición, alimentación restrictiva o selectiva, dietas mal planificadas, etc.

  • El aumento de requerimientos, por embarazo, deporte, patologías, entre otras.


Pueden provocar una deficiencia subclínica de magnesio y un aumento de los requerimientos de magnesio.

Fuentes dietarias de magnesio

El agua potable representa aproximadamente el 10% de la ingesta diaria de magnesio, y la clorofila, proveniente de las verduras verdes, es la principal fuente de magnesio de la dieta. Los frutos secos, las semillas y los cereales sin procesar también son ricos en magnesio.


Es importante mencionar que los alimentos procesados tienen un contenido de magnesio mucho menor que los productos de grano entero y que la ingesta dietética de magnesio en el mundo occidental está disminuyendo justamente debido al consumo de alimentos procesados.


Con la omnipresencia de los alimentos procesados, la ebullición y el consumo de agua blanda desmineralizada, la mayoría de los países industrializados se ven privados de su suministro natural de magnesio.


Los suplementos de magnesio aparecen entonces como una alternativa para complementar las fuentes dietarías de magnesio. 

Collage de fuentes dietarias de magnesio con agua potable, verduras verdes, frutos secos, semillas y cereales sin procesar, junto al símbolo químico Mg en el centro.

¿Cómo saber si tengo déficit de magnesio?

Hasta la fecha, hay tres enfoques principales disponibles para las pruebas clínicas. La prueba más común para la evaluación de los niveles de magnesio y el estado de magnesio en pacientes es la concentración sérica de magnesio, que es valiosa en medicina clínica, especialmente para la evaluación rápida de cambios agudos en el estado de magnesio. 


Sin embargo, la concentración sérica de magnesio no se correlaciona con los depósitos en los tejidos, con la excepción del líquido intersticial y el hueso. Tampoco refleja los niveles corporales totales de magnesio. 


Solo el 1% del magnesio corporal total está presente en los líquidos extracelulares, y solo el 0,3% del magnesio corporal total se encuentra en el suero, por lo que las concentraciones séricas de magnesio son malos predictores del contenido de magnesio intracelular/corporal total. 


Y al igual que con muchos valores de referencia de otros nutrientes, los parámetros de laboratorio también variarán de un laboratorio a otro, lo que dará como resultado rangos ligeramente variables para las poblaciones "sanas". Lo que se considera el “nivel normal” podría en realidad ser ligeramente demasiado bajo, lo que representa un déficit leve de magnesio presente en la población normal.


El magnesio, al estar involucrado en tantos procesos, puede dar indicios de déficit de diversas maneras, siendo las más comunes fatiga, dolor de cabeza, dolo muscular, depresión, dificultad para conciliar el sueño, entre otras. 

Quiero suplementarme ¿Son todos los magnesios iguales?

Entre los factores clave que influyen en la eficacia de la suplementación con magnesio se encuentra la forma química en la que se administra. La biodisponibilidad de los suplementos de magnesio (la proporción de magnesio que el organismo absorbe y utiliza) varía considerablemente según su solubilidad y composición molecular.

 

Las formas orgánicas, son el citrato, glicinato, lactato, treonato y malato de magnesio, involucran magnesio quelado a moléculas orgánicas como aminoácidos o ácidos orgánicos. Estas formas son generalmente más solubles y tienen mayor biodisponibilidad. 

 

Las formas inorgánicas, como el óxido, sulfato y cloruro de magnesio están unidas a sales inorgánicas y tienden a tener menores tasas de solubilidad y absorción. 

 

Por lo anterior, es necesario que la forma de magnesio utilizada en la suplementación deba ser indicada y personalizada para ajustarse a consideraciones de salud específicas.

Cómo elegir el tipo de magnesio según tu necesidad

L-treonato de magnesio y función cognitiva

El L-treonato de magnesio es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica, proporcionando beneficios para sistema nervioso y funciones cerebrales. Las investigaciones sugieren que puede mejorar la memoria y la función cognitiva. También se ha demostrado que tiene efectos beneficiosos en la calidad del sueño en seres humanos. 

Citrato de magnesio y tránsito intestinal

El Citrato de magnesio se utiliza comúnmente para corregir deficiencias y favorecer la digestión gracias a que ayuda con la motilidad y el tránsito intestinal. 

Glicinato de magnesio y manejo del estrés y el sueño

El Glicinato de magnesio quelado con el aminoácido glicina se absorbe bien y es conocida por sus efectos calmantes, beneficiosos para personas que experimentan estrés, ansiedad o trastornos del sueño. 

Taurato de magnesio y salud cardiovascular

El Taurato de magnesio se absorbe bien y suele combinarse con taurina, un aminoácido conocido por sus beneficios cardiovasculares. Destaca por su potencial para favorecer la salud cardíaca, ayudando a regular la presión arterial, mantener un ritmo cardíaco estable y promover la función cardiovascular general.

Malato de magnesio y producción de energía muscular

El Malato de magnesio es una forma de Magnesio que está quelada con ácido málico, un compuesto que participa en el ciclo de Krebs, el proceso mediante el cual el cuerpo produce energía. Por consiguiente, se ha sugerido que esta combinación es beneficiosa para la producción de energía y la función muscular. 

Cloruro, sulfato, óxido y carbonato de magnesio: usos y consideraciones

Cloruro de magnesio: Presenta una biodisponibilidad moderada y está disponible en presentaciones oral y tópica. Se utiliza comúnmente para la relajación muscular y el equilibrio electrolítico. La aplicación tópica permite la absorción del magnesio a través de la piel, aunque su eficacia sigue siendo controversial.

 

Sulfato de magnesio: Conocido como sal de Epsom, se utiliza para tratar la hipomagnesemia, prevenir las convulsiones en la eclampsia y controlar el estreñimiento. Actúa regulando los niveles de magnesio, y sus efectos varían según la vía de administración. Puede causar efectos secundarios como sofocos o hipotensión y está contraindicado en casos de bloqueo cardíaco o hipersensibilidad.

 

Óxido de magnesio: Contiene un alto porcentaje de magnesio elemental, pero su solubilidad es baja, lo que dificulta su absorción. Se utiliza principalmente para el alivio a corto plazo del estreñimiento y la acidez estomacal, más que para abordar las deficiencias de magnesio.

 

Carbonato de magnesio: Es un remedio común de venta libre para la acidez estomacal y la indigestión causadas por el exceso de ácido estomacal. Sin embargo, debe usarse solo para un alivio a corto plazo, ya que su uso prolongado puede causar molestias digestivas.

  • Triple forma de magnesio: malato (energía), bisglicinato (relajación y descanso) y taurato (sistema nervioso y función cardiovascular).


  • Azafrán incluido: asociado al apoyo del estado de ánimo y la concentración.


  • Tecnología Metazome®: sistema liposomal seco que mejora la biodisponibilidad, estabilidad y liberación sostenida.


  • Mejor entrega de nutrientes: ayuda a proteger los principios activos durante la digestión y su llegada a los tejidos.

La importancia de una suplementación de magnesio personalizada

El magnesio cumple un rol esencial en múltiples procesos fisiológicos, desde la función neuromuscular y la producción de energía hasta el equilibrio metabólico y cardiovascular. Comprender sus fuentes, mecanismos de absorción y las diferencias entre sus distintas formas permite tomar decisiones informadas y adaptar la suplementación a las necesidades individuales y los objetivos de salud.


Cada forma de magnesio tiene aplicaciones terapéuticas específicas, por lo que su elección debe basarse en las características y requerimientos de cada persona. Si necesitas orientación, puedes escribir a nuestro equipo de nutricionistas al WhatsApp +56 9 3416 0358 para recibir asesoría personalizada y elegir el magnesio que mejor se adapte a tus necesidades.

Resumen de beneficios clave del magnesio en el organismo

Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, ayudando a regular la respuesta al estrés y la calidad del sueño.

Participa en la contracción y relajación muscular, apoyando la prevención de calambres y fatiga muscular.

Favorece la salud ósea, al intervenir en el metabolismo del calcio y la vitamina D.

Apoya la producción de energía celular (ATP), contribuyendo a reducir el cansancio y la fatiga.

Colabora en la regulación del ritmo cardíaco y la función cardiovascular.

Ayuda al equilibrio electrolítico, esencial para la hidratación y la función neuromuscular.

Participa en procesos de control glicémico y sensibilidad a la insulina, apoyando la salud metabólica.

Collage de beneficios del magnesio con escenas cotidianas: persona durmiendo, entrenamiento en gimnasio, bienestar al aire libre, chequeo cardiovascular y botella de agua para hidratación/electrolitos
Nutricionista con uniforme morado

Nazira Docmac

Nutricionista Integrativa, Ortomolecular y Biorreguladora.

Bibliografía

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Al Alawi, A. M., Majoni, S. W., & Falhammar, H. (2018). Magnesium and Human Health: Perspectives and Research Directions. International journal of endocrinology, 2018, 9041694. https://doi.org/10.1155/2018/9041694


Pérez González, E., Santos Rodríguez, F., & Coto García, E.. (2009). Homeostasis del magnesio: Etiopatogenia, clínica y tratamiento de la hipomagnesemia. A propósito de un caso. Nefrología (Madrid), 29(6), 518-524. Recuperado en 27 de enero de 2026, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-69952009000600004&lng=es&tlng=es.