Glutatión: La clave para detoxificar después de las fiestas
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Diciembre suele traer consigo más reuniones, comidas abundantes, alcohol, dulces y cambios de rutina. Y aunque disfrutar es parte importante del bienestar, estos excesos pueden dejar al cuerpo con una carga extra de toxinas, inflamación y estrés oxidativo. Aquí es donde entra en escena uno de los antioxidantes más poderosos del organismo: el glutatión.
Tabla de contenido
El glutatión es un antioxidante que producimos de manera natural, Lo forman tres aminoácidos (cisteína, glicina y ácido glutámico). Si bien el organismo es capaz de sintetizarlo por sí mismo, este proceso no siempre está garantizado cuando la alimentación es insuficiente en estos aminoácidos. Esto es especialmente importante en el caso de la cisteína, que es el aminoácido limitante en la velocidad de producción del glutatión, ya que suele encontrarse en menor concentración dentro de la célula.
Se encuentra naturalmente en todas las células de nuestro cuerpo, especialmente en el hígado, los ojos, el páncreas, el bazo y los riñones. Y su función principal es proteger a las células del daño oxidativo y facilitar procesos de detoxificación en el hígado.
Se le llama “el maestro de los antioxidantes”, porque ayuda a reciclar otros antioxidantes como la vitamina C y la vitamina E, potenciando sus efectos.
Existe en dos formas: Reducida (GSH) que es la forma activa, y oxidada (GSSG) que se forma cuando cumple su función antioxidante.
Durante las fiestas, solemos exponernos a:
Más alcohol del habitual, azúcares refinados, comida ultraprocesada, aumento de radicales libres, menos horas sueño, más estrés, mayor demanda de vitaminas del complejo B y minerales como magnesio o selenio
Si la demanda aumenta y la producción no alcanza a cubrirla, los niveles de glutatión pueden disminuir, por ende la capacidad del cuerpo para detoxificar se podría ver comprometida y podrían aparecen síntomas como:
• Cansancio persistente
• Pesadez hepática
• Nieblas mentales
• Baja energía
• Inflamación digestiva
Estos factores aumentan los radicales libres, dificultan la función hepática y pueden generar inflamación sistémica y fatiga.
El hígado funciona como el principal centro de desintoxicación del organismo, debe trabajar más para metabolizar y eliminar estas sustancias. Para ello necesita cofactores específicos, y uno de los más importantes es el glutatión.
El glutatión oral tradicional puede tener una absorción limitada. La forma reducida y especialmente liposomal permiten:
Asegura micronutrientes cofactores como:
Para que el glutatión funcione correctamente y pueda reciclarse en su forma activa (GSH) requiere de estos nutrientes.
Conclusión
Diciembre es un mes de celebraciones, encuentros y comidas especiales, y aunque todo ello forma parte de disfrutar las festividades, también implica que el organismo deba adaptarse a un ritmo metabólico distinto. El aumento del consumo de alcohol, azúcares, grasas y la alteración del descanso puede aumentar la generación de radicales libres y por consiguiente que el hígado trabaje con mayor intensidad. En este contexto, el glutatión, nuestro antioxidante maestro, se vuelve especialmente relevante, ya que participa en la protección celular, la regulación del sistema inmune y los procesos de detoxificación hepática.
Apoyar los niveles de glutatión en nuestro organismo no requiere cambios drásticos, sino incorporar pequeñas acciones que favorecen su síntesis y funcionamiento como por ejemplo: elegir alimentos ricos en azufre, asegurar vitaminas y minerales clave, combinarlo con vitamina C, respetar pausas digestivas y priorizar un buen descanso. Estas medidas podrían ayudar a mantener el equilibrio antioxidante y facilitar que el cuerpo gestione de mejor forma los excesos típicos de la época.