Ashwagandha en polvo y raíz con cápsulas.

Ashwagandha: beneficios, riesgos y qué dice la ciencia

Escrito por: Nutricionista Nelba Villagrán

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Tiempo de lectura 3 min

Ashwagandha: ¿adaptógeno milagroso o riesgo bioquímico?

Una revisión desde la evidencia científica y la mirada ortomolecular sobre sus beneficios, límites y riesgos

En el ecosistema de la suplementación actual, pocos nombres resuenan tanto como la Ashwagandha (Withania somnifera). Promocionada en redes sociales como la solución definitiva al estrés de la vida moderna, esta raíz milenaria de la medicina Ayurveda ha saltado al microscopio de la ciencia occidental.


Sin embargo, en Ortomolecular Chile no nos conformamos con las tendencias. Analizamos la evidencia para entender si estamos ante un aliado real o un placebo con efectos secundarios ignorados.

Ashwagandha y cortisol: lo que dice la evidencia científica

Un estudio fundamental realizado por Chandrasekhar et al. (2012) demostró que la suplementación con 600 mg diarios de extracto de raíz de ashwagandha redujo los niveles de cortisol sérico en un 27.9% en adultos con estrés crónico. Esta reducción no es solo una sensación subjetiva; es un cambio bioquímico medible que impacta directamente en la inflamación sistémica.

Rendimiento físico y testosterona: impacto metabólico real

Para quienes buscan optimización metabólica, la Ashwagandha ofrece beneficios en la síntesis proteica. Según la investigación de Wankhede et al. (2015), sujetos que consumieron el extracto mostraron un aumento significativo en la fuerza muscular y una elevación de la testosterona sérica en comparación con el grupo placebo, lo que sugiere un entorno hormonal más anabólico al reducir el catabolismo inducido por el estrés.


Si bien estos efectos posicionan a la Ashwagandha como un adaptógeno prometedor, es importante entender que ningún compuesto actúa de forma aislada ni universal en el organismo. Su impacto dependerá del contexto fisiológico de cada persona.

Planta de Ashwagandha

El lado B: riesgos que no siempre se comunican

A pesar de sus beneficios, la Ashwagandha no es una "hierba para todos". Como expertos en nutrición celular, identificamos tres puntos críticos de cautela:

El Riesgo de las Solanáceas y la Autoinmunidad

Al ser una solanácea, contiene lectinas que pueden comprometer la permeabilidad intestinal. En pacientes con Artritis Reumatoide o Lupus, el uso de Ashwagandha podría, teóricamente, exacerbar la respuesta inmune en lugar de calmarla, contradiciendo su uso como "antiinflamatorio".

Toxicidad Hepática y Calidad del Extracto

Aunque es infrecuente, se han documentado casos de lesión hepática colestásica. La base de datos de toxicidad hepática del National Institutes of Health (2023) advierte que el uso de hojas en los suplementos (en lugar de solo raíz) aumenta la concentración de Withaferin A, un compuesto citotóxico que puede comprometer la salud del hígado si se consume a largo plazo.

Cómo usar Ashwagandha de forma inteligente

Para obtener los beneficios sin los riesgos, en Ortomolecular Chile sugerimos:

  1. Ciclar el consumo: No exceder las 8 semanas de uso continuo para evitar la desensibilización de los receptores GABA (Candelario et al., 2015).

  2. Verificar el origen: Exigir extractos que utilicen exclusivamente la raíz y estén estandarizados en un 5% de witánolidos como mínimo.

  3. Monitoreo Profesional: Nunca suplementar Ashwagandha si se están tomando sedantes, hormonas tiroideas o inmunosupresores sin supervisión clínica.

Ashwagandha: puntos clave

Puede reducir el cortisol y el estrés crónico

Tiene efectos en rendimiento físico y testosterona

No es una solución universal ni libre de riesgos

Puede afectar el sistema inmune e intestinal

Existen riesgos asociados a la calidad del extracto

Su uso debe ser contextualizado y supervisado

Más que tendencia, criterio

La evidencia muestra que la Ashwagandha tiene efectos medibles sobre el estrés, el metabolismo y el rendimiento. Pero también deja en claro que su uso no es universal ni exento de riesgos.


El desafío no está en consumir más suplementos, sino en entender cuándo, cómo y para quién tienen sentido. Porque en salud, la diferencia no la hace el producto, sino el criterio con el que se utiliza.

Ashwagandha en raíz, polvo y cápsulas sobre superficie de madera
Nutricionista Nelba Villagrán con uniforme morado

Nelba Villagrán

Nutricionista Integrativa Ortomolecular | Gerente técnica

Bibliografía

Candelario, M., Cuellar, E., Reyes-Reyes, S. T., Morales, L., & Diez-Martinez, R. (2015). Direct evidence for GABAergic activity of Withania somnifera on mammalian ionotropic GABAA receptors. Journal of Ethnopharmacology, 171, 264-272.


Chandrasekhar, K., Kapoor, J., & Anishetty, S. (2012). A prospective, randomized double-blind, placebo-controlled study of safety and efficacy of a high-concentration full-spectrum extract of Ashwagandha root in reducing stress and anxiety in adults. Indian Journal of Psychological Medicine, 34(3), 255–262.


National Institutes of Health. (2023). Ashwagandha. LiverTox: Clinical and Research Information on Drug-Induced Liver Injury. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK548706/


Sharma, A. K., Basu, I., & Singh, S. (2018). Efficacy and Safety of Ashwagandha Root Extract in Subclinical Hypothyroid Patients: A Double-Blind, Randomized Placebo-Controlled Trial. The Journal of Alternative and Complementary Medicine, 24(3), 243-248.


Wankhede, S., Langade, D., Joshi, K., Sinha, S. R., & Bhattacharyya, S. (2015). Examining the effect of Withania somnifera supplementation on muscle strength and recovery: a randomized controlled trial. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 12(1), 43.